que buscas en esta pagina de noticias

lunes, 23 de mayo de 2016

Los italianos de Reino Unido temen la salida de la UE

"¿El Brexit? Sería absurdo. Lo que hace especial a Inglaterra es precisamente el multiculturalismo. Por otro lado la victoria de Sadiq Khan en Londres lo demuestra. Si el Reino Unido abandonara Europa, los intercambios culturales, Erasmus, las vacaciones de estudio, todo resultará más complicado". Alessandra Di Lorenzo se encuentra en Londres cursando un máster en la University of the Arts. Nacida en 1989, licenciada en Historia del Arte, quiere especializarse en organización museística. "¿Mi futuro? Todavía no sé dónde estaré, pero desearía poder elegir. Y con el Brexit corremos el riesgo de que todo se vuelva más difícil". Massimo D'Alessio, profesor de Electrónica en el I.I.S. Zerboni, un instituto técnico multidisciplinar de Turín, es de la misma opinión. Hasta 2014, fue coordinador de intercambios interculturales con el centro escolar Hosts International de Londres. "El proyecto —nos dice— preveía prácticas de nueve semanas para cinco recién titulados, y fue todo un éxito. Los estudiantes podían perfeccionar su competencia lingüística, probar el modo de vida "británico", y hubo incluso alguno que encontró trabajo. Es evidente que la pertenencia común a la Unión Europea nos ha ayudado. Entre otras cosas, porque las reglas inglesas sobre los visados son muy estrictas. Baste decir que cuando el instituto seleccionó a dos chicos sin nacionalidad italiana (un marroquí y un albanés), a pesar de sus excelentes referencias, no fue posible incluirlos en el programa. No me atrevo a imaginar cuántas complicaciones habría en caso de que se produzca el Brexit".


Con todo, las preocupaciones de los italianos que tienen vínculos con el Reino Unido (el consulado italiano en Londres estima que hay 600.000 personas entre quienes viven en Inglaterra y Gales) no se limitan a viajes o intercambios culturales. Hay quien, como Stephen Bertolotto, de 29 años, licenciado en Económicas en Milán y residente en Londres desde hace 8 años, pone en guardia acerca de los riesgos políticos que un posible divorcio entre Europa y el Reino Unido provocaría en el resto de países de la UE. "Si bien es cierto —nos explica— que no creo que haya amenazas para la paz en el continente [hace unos días Cameron dijo que el Brexit ponía en peligro la paz y la estabilidad en Europa], es casi seguro que el adiós de Londres a Bruselas causaría un efecto dominó. Y para evitar casos de emulación, la UE se vería obligada a imponer condiciones fuertemente punitivas a Londres, complicando así las cosas para quienes en un futuro quieran trasladarse aquí para trabajar. Esa es la razón por la que en noviembre pasado decidí adquirir la nacionalidad británica. Digamos que lo considero una póliza para el futuro". Sandra Robinson, turinesa de 49 años, que vive en Gales desde 1997, ha tomado la misma decisión. "Hace tiempo que quería realizar la solicitud, sobre todo para poder votar en las elecciones políticas, pero fue el referéndum del 23 de junio lo que me dio el empujón definitivo. Me entró miedo a perder mis derechos".

 Respecto al riesgo de emulación, también los analistas nos ponen sobre aviso. Una encuesta realizada por Ipsos Mori sostiene que el 58% de los italianos y el 55% de los franceses desean un referéndum sobre la permanencia en la UE. Al 48% de los italianos le gustaría incluso que su país se despidiera de la Unión Europea. Virginia Moniaci, de 34 años con una licenciatura en Administración de Empresas, ha vivido en prácticamente todas las capitales europeas. Fue estudiante erasmus en España, hizo seis meses de prácticas en Bruselas, pasó un par de años en París y, finalmente, en 2008, aterrizó en Londres para trabajar en el sector del arte. "No puedo imaginarme un Reino Unido cerrado a Europa —dice—, perdería todas las mentes internacionales que lo hacen único. En cualquier caso espero que ningún país de la UE se eche hacia atrás en la construcción de lo que ya es historia". A David Viapini (a petición del interesado usamos un nombre ficticio), economista ambiental licenciado en la Universidad Bocconi y residente en Londres desde hace diez años, lo que le preocupan son las consecuencias económicas. 

"Con el Brexit la libra esterlina se depreciaría, el valor de las viviendas disminuiría y el negocio de importación y exportación con otros países de la UE se frenaría, con daños enormes para las empresas británicas, el 44% de cuyas exportaciones va al Viejo Continente. El impacto económico afectaría también a Italia, que se encuentra entre los países que más invierten en el Reino Unido".
}, 10);